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El Desarrollo Histórico del Sistema Financiero Salvadoreño y 
la Historia de la Moneda en El Salvador.

 

El sistema financiero juega un papel importante en la economía a través del cumplimiento de la función básica de intermediación financiera, la cual consiste en la canalización de recursos de sectores superavitarios a deficitarios, así como a través de estimular el ahorro y la eficiente asignación de los recursos en la economía, posibilitando de esa manera el desarrollo de la actividad productiva.

Antes del surgimiento de cualquier moneda o billete, había formas de intercambio que le

permitían a los pueblos o sociedades poder adquirir productos que necesitaban a cambio de otros bienes, de esta manera surgieron los primeros mercados o tianguis, en donde se comercializaba mediante trueques; sistema heredado por las culturas prehispánicas en Mesoamérica. En mucho de los pueblos salvadoreños se utilizaban las antiguas monedas del abolido régimen colonial. Así mismo existía un producto importante para el comercio; era el cacao, el cual lo utilizaban como moneda de cambio para adquirir bienes y servicios y también como alimento. Aunque se establece que los granos de Cacao se han utilizado por los indios desde hace mucho tiempo atrás para realizar actividades u operaciones económicas. 

Las monedas más usadas durante la colonia fueron los «Macacos», que consistían en piezas de plata de forma no definida y que fueron acuñadas en Perú o México. En su mayoría eran cortadas con tenazas y figuraban un grabado de las columnas de Hércules con la inscripción Plus Ultra. Su valor nominal era menos importante que su peso en metal, es decir, no tenían un valor absolutamente definido. Aun después de la independencia de los países centroamericanos, el macaco siguió en circulación, siendo oficializado el 9 de julio de 1856.

En el siglo XVl durante la conquista y colonización de los territorios americanos. Los españoles descubrieron sistemas de comercio diferentes a los suyos, utilizados por los indígenas. Y con la llegada de los españoles trajeron una tradición monetaria y nuevas costumbres.

En el siglo XIX existieron diversos factores que intervinieron en la producción monetaria de nuestro país, como la caída del cultivo del añil, el cual generaba un buen aporte a la economía regional, su caída es debido a la introducción de colorantes en los mercados.  

En 1824 se creó la moneda para Centroamérica llamada “peso”. En ese mismo periodo se prohíbe la circulación de moneda extranjera. Permitiendo que los países puedan fundir y moldear plata.  

En el año  1853 existió en El Salvador por primera vez las fichas de fincas, las cuales ase y definen como una moneda cuasi legal con la que se les pagaba a los jornaleros, peones o colonos a cambio del trabajo que realizaban en las haciendas. Aunque se utilizaron fuera de nuestro país a fines de 1850 y se dejaron de utilizar a principios de 1930; el material con el que se elaboraban era cobre, bronce, latón, peltre, aluminio, madera, baquelita e incluso cartón.

En 1883, bajo la presidencia del doctor Rafael Zaldívar, se decretó la Primera Ley Monetaria, adoptándose el "Peso" como unidad monetaria, descartándose el sistema español de división en 8 reales. La nueva ley ocupó como base el sistema métrico decimal, donde el peso equivalía a 10 reales.

En 1885 fue creado el Banco Salvadoreño, con el nombre de Banco Particular de El Salvador, fue fundado gracias al Ministerio de Fomento; se le dio la facultad de emitir billetes pagaderos a la vista al portador y se le autorizo para llegar a un acuerdo con el Banco Internacional su permiso para que sus billetes pudieran circular legalmente. En ese mismo año se fundó el Banco Agrícola.

El 28 de agosto de 1892 durante la presidencia del General Carlos Ezeta, se inauguró la Casa de la Moneda.   Además, el 1 de octubre del mismo año, como homenaje a Cristóbal Colón, en el IV Centenario del Descubrimiento de América, el Poder Legislativo reformó la Ley Monetaria de 1883, cambiando el nombre de nuestra unidad monetaria de Peso a Colón.   Se decretó que su valor con respecto al dólar fuera de ¢2.00 por US$1.00.

En abril de 1898, por acuerdo de su Junta General se puso en liquidación el Banco Industrial de El Salvador, que había nacido en junio de 1895. También en 1898 se promulga la primera Ley de Bancos de Emisión, que fue reformada en 1899. En El Salvador durante algún tiempo hubo tres bancos emisores: el salvadoreño, el Occidental, y el Agrícola Comercial fundados en 1885, 1889 y 1895, respectivamente.

En 1919 se volvió a reformar la Ley Monetaria, estipulando que las monedas desgastadas por el manejo diario serían retiradas de circulación y las piezas recortadas o perforadas no serían aceptadas en el curso legal. Mediante esa ley, quedó prohibido el uso de fichas de finca, vales u homólogos en sustitución de la moneda oficial. Además, dio al Ministerio de Hacienda la facultad de controlar la circulación de la moneda.

El Salvador vivió una época de prosperidad económica en la década de 1920 a 1930. Pero después, la depresión mundial, la caída de los precios internacionales del café y la falta de control en el sistema monetario, traerían como consecuencia la mayor crisis económica de El Salvador.

El 19 de junio de 1934 se creó el Banco Central de Reserva como único organismo autorizado para emitir moneda en la nación. El 1 de enero de 2001, entró en vigencia la Ley de Integración Monetaria, bajo el gobierno del presidente Francisco Flores, que autorizaba la libre circulación del dólar estadounidense en el país, con un tipo de cambio fijo de 8.75 colones.

En enero de 1935 se firmo la escritura de constitución como sociedad anónima.

La Constitución de 1950 aseguró como derecho anexo a la soberanía, la emisión de moneda y la dirección de la política monetaria. El cumplimiento de esta disposición constitucional exigía el cambio de carácter o el reconocimiento expreso del Banco Central como una entidad de servicio público.

En 1952, el Gobierno del Coronel Oscar Osorio, utilizó los servicios de dos expertos del Fondo Monetario Internacional para investigar los siguientes puntos: si la capacidad financiera de El Salvador era suficiente para permitir un ritmo de desarrollo económico superior al que había tenido hasta entonces; si la política monetaria y crediticia, seguida hasta el momento, era la más adecuada para lograr ese mayor ritmo de desarrollo económico; y si deberían introducirse cambios de estructura y de orientación en el sistema bancario, a fin de que éste respondiera mejor a las necesidades de progreso   del país.

En 1953 se introdujo un nuevo diseño en las denominaciones de 25 y 50 centavos, estas mostraban la imagen del

presbítero José Matías Delgado y el valor en guirnalda al reverso. Acuñadas originalmente en Plata, fueron reeditadas en los años 70’s y 80’s en níquel.

En el año 1961, mediante la ley de reorganización de la banca de la Nación, el Banco Central se convirtió en entidad del Estado de carácter público, modificando las diferentes operaciones o funciones originales. A mediados del mismo año fue nombrado presidente de la Institución el Doctor Francisco Aquino. Posteriormente fue legalizada la Ley Orgánica del Banco Central de Reserva de El Salvador, dentro de esta ley se establecieron una serie de objetivos con el fin de mantener el control y seguir con las actividades y operaciones.

En el año 1970 se dio a conocer la ley de Instituciones de Crédito y Organizaciones Auxiliares, permitiendo a las autoridades regular las actividades monetarias. El sistema financiero estaba constituido por bancos, prestamos, instituciones oficiales, asociaciones de ahorro y asociaciones auxiliares de crédito.

El 23 agosto de 1973, se decretó la Ley de Creación de la Junta Monetaria; esto significó la concentración de la formulación y dirección de la política estatal en lo relativo a materia monetaria, cambiaría, crediticia y financiera en general, orientada al desarrollo económico y social de la nación. La Junta Monetaria se regiría por las disposiciones de su Ley y sus reglamentos, convirtiéndose el Banco Central en ejecutor de sus resoluciones; asimismo, la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras dependería jerárquicamente de la Junta Monetaria.

En el año 1980 la banca comercial y las instituciones financieras privadas fueron nacionalizadas mediante la Ley de Nacionalización de los Bancos Comerciales e Instituciones de Ahorro de Crédito, con el objetivo de hacer libre el crédito. En donde los bienes del sistema financiero pasaron a ser propiedad del Estado. Durante esta década el Banco Central continúo trabajando y aplicando las políticas emitidas por la Junta Monetaria. Este acontecimiento, fue uno de los más relevantes en la historia del sistema financiero de El Salvador. En donde el 7 de marzo de 1980 fue aprobada esta ley, siendo el presidente actual del Banco Central el Doctor Pedro Abelardo Delgado.

En el año 1982 se emitió una Ley del Régimen Monetario, que apodero el manejo de las medidas monetarias, cambiarias y crediticias al Estado, por medio de la Junta Monetaria. La nacionalización de los bancos estuvo así por una década, hasta que, en el año 1990 se inició un programa de refuerzo y privatización del Sistema Financiero en preparación de la nueva privatización de la banca. Ya en el año 1991 fue aprobada la nueva Ley Orgánica del BCR, estableciéndolo como una institución de carácter público y con autonomía, con el objetivo de velar y controlar la estabilidad de la moneda, pero su principal fin era mantener las condiciones de la moneda, crediticias y financieras que mayor bienestar y generarían a la economía del país.

El Banco Central de Reserva emitió en 1997 la segunda familia de billetes en la historia de El Salvador.   Con esta nueva familia se introdujo el billete de doscientos colones.


En la reforma efectuada en 1999, en el Título Sexto, se crea el Instituto de Garantía de los Depósitos con el objeto de garantizar los depósitos del público hasta por la suma estipulada en el Art. 167 de la misma Ley, en el caso de disolución y liquidación forzosa de un banco miembro, así como también para contribuir con la  reestructuración de bancos miembros con problemas de solvencia en defensa de los derechos de los depositantes y del propio Instituto.

Ya finalizando el siglo XX y con ello, la extinción de la moneda nacional de El salvador, aparecen los primeros billetes de banco en El Salvador.   Estos pasaron a jugar un papel importante como instrumento de cambio, como unidad de medida del valor de los bienes y como elemento de ahorro. Después de tantas luchas, intentos fallidos, se logró establecer una moneda nacional y crear una estructura bancaria para su regularización. Más sin embargo en el año 2001 entro en vigencia la Ley de Integración Monetaria (LIM), aprobada por la Asamblea Legislativa el 30 de noviembre de 2000. En donde especificaba el cambio entre el colón y el dólar de los Estados Unidos de América. Otorgándole al dólar la circulación legal dentro del país como moneda para el intercambio dentro del mercado.

La Ley del SAP ha sido objeto de algunas reformas mediante los Decretos Legislativos No. 664 publicado en el Diario Oficial el 20 de diciembre de 2001, No. 1217 publicado en el Diario Oficial el 12 de mayo de 2003, No. 333 publicado en el Diario Oficial el 5 de julio de 2004, No. 336 publicado en el Diario 53 Oficial el 7 de julio de 2004; Decreto Legislativo No. 599, publicado en el Diario Oficial el 25 de febrero de 2005 y No. 347 publicado en el Diario Oficial 9 de julio de 2004.

La Ley de Integración Monetaria dejo obsoletos ciertos artículos de la Ley Orgánica del Banco Central de Reserva y modifico otros. Debido a estas modificaciones se le retiro al banco la autoridad para emitir especies monetarias y la función de coordinar la política monetaria. A pesar de que el salvador ya no cuenta con una política monetaria propia, sino que solo con la política fiscal, El Salvador se ha desarrollado a nivel macroeconómico, permitiendo mejorar en su economía.

Después de aceptar el dólar como moneda de curso legal, la inflación ha sido menos elevada al igual que los intereses, se tiene una mejor estabilidad financiera, un mejor control de las finanzas públicas y el sistema financiero, también ha controlado los gastos públicos. Esto ha generado una mayor protección para la población debido a la baja tasa de inflación, más que todo a las personas con bajo nivel adquisitivo. Posibilitando en muchos casos que las personas en su mayoría pudieran adquirir una vivienda.

Mas sin embargo ha generado ciertas deficiencias, como lo es la falta de capacidad del gobierno para fomentar las exportaciones. También ante la falta de posibilidad de imprimir nuestra moneda, algunos gobiernos interfirieron en los ahorros de las AFP, perjudicando al sistema, los ahorrantes y al mercado.Los billetes eran emitidos dependiendo de la capacidad de cada banco, existiendo la falta de moneda nacional que circulara a nivel territorial. Y posteriormente el gobierno de Rafael Zaldívar tomo la decisión de emitir papel moneda para poder pagar los sueldos de los empleados públicos y posteriormente para pagar los derechos de aduana. Fueron de suma importancia 








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